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GUASAVE

Escudo

El escudo de Guasave fue diseñado por los profesores Heriberto Castro Esparza y Joaquín Acosta Bojórquez durante la administración municipal del C. Jesús María Cervantes Atondo (1975-1977). Como explicaba el Dr. Martín Vega y Vega, cronista de la ciudad hasta su fallecimiento en 1997, su forma de corazón obedece a la tradición que existe en el noroeste de la república mexicana de llamar a Guasave “corazón agrícola de México”. En su parte superior izquierda se aprecia el sol fuerte, costeño, que representa su clima cálido.

El río Sinaloa y el arroyo de Ocoroni que sirvieron de base para fundar Guasave en sus riberas, al misionero Fray Hernando de Villafañe. Las huellas marcadas representan a los indios peregrinando hacia el llamado de las tribus, para acercarse a la buena nueva de los misioneros que lo buscaban para atraerlos hacia la fé. En la parte superior derecha se encuentra un macapule (árbol corpulento y frondoso), símbolo indeleble, centro y eje de la fundación de Guasave; a su pie, la cruz del cristianismo puesta por Hernando de Villafañe como símbolo de reverencia el día 30 de mayo de 1595 para fundar hoy la ciudad de Guasave y que servía en aquel tiempo como concentración vecinal para “visita y doctrina” para su catequismo.

La parte baja izquierda representa su valle agrícola, irrigado completamente por las aguas de los ríos Petatlán, Fuerte y el arroyo de Ocoroni, para hacer de sus tierras productoras de toda clase de semillas. El lado derecho simboliza la pesca, una de las mayores riquezas de sus costas. En el marco, la cruz, símbolo de fé cristiana, mensaje que llegaba a los indios; una “V”, símbolo de la vida. La existencia de nuestro municipio y el afán de sus antiguos pobladores que tuvieron para superarse; dos “S“, que simbolizan el deseo de superación y cariño por estas tierras; y dos brazos unidos representando la unión de dos culturas, varias costumbres; muchos anhelos, la unión y la fuerza de los guasavenses.

 

Parte superior izquierda

El sol fuerte costeño y su clima cálido que ha hecho de estas tierras una bendición en dar alimentos a sus habitantes. Las huellas marcadas representan a los indios peregrinando hacia el llamado de las tribus, para acercarse a la buena nueva de los misioneros que los buscaban para atraerlos hacia la fe.

Parte superior derecha

El signo indeleble centro y eje de la fundación de Guasave; el macapule, frondoso, irradiando vida hacia todos los contornos, y a su pie la cruz del cristianismo, que los misioneros, a la cabeza Hernando de Villafañe, pusiera, con signo de reverencia el día 30 de mayo de 1595, para fundar la hoy ciudad de Guasave, y que sería en aquel tiempo concentración vecina para visita y doctrina de su catequismo.

Abajo centro

Dos brazos unidos, dos culturas, varias costumbres, muchos anhelos, unión y fuerza para engrandecer nuestras familias y nuestros hijos y el gran futuro de Guasave.La cruz del cristianismo, símbolo puesto por el padre Hernando de villafañe al fundar la misión.

HISTORIA

Reseña Histórica

A 63 kilómetros al sur de los Mochis por la carretera federal #15, se encuentra la ciudad de gusave. Famosa por la cría de caballos “pura sangre”, lugar tranquilo con una vida tradicional que al mismo tiempo ofrece modernos servicios de hospedaje y magníficos restaurantes. Es altamente recomendable visitar el santuario de nuestra señora del rosario, las ruinas del Nio y pueblo viejo, que datan del siglo XVII, localizadas a solo 8 Kms.

La playa las glorias se encuentra a 36 kms. Al oeste de gusave, donde no puede perderse del pescado zarandeado que es la especialidad de la región.

Los naturales de esta región, guasaves, tamazulas y níos, pertenecían a la nación cahíta. Estos pueblos eran sedentarios y se dedicaban a la agricultura, como principal actividad, que explotaban en las veras del Petatlán. Su principal cultivo y alimento era el maíz, que sembraban simultáneamente con el fríjol, otro de sus alimentos básicos. En el mismo río practicaban la pesca, en el cual lograban capturar especies como el bagre, la lisa y mojarra, entre otros. Como una actividad complementaria a su dieta alimenticia, desarrollaban la caza. En esta región abundaban venados, jabalíes, conejos y pumas

Estos nativos confeccionaban su vestido de algodón y pieles. Según Otto Shondube, en Guasave se producía una de las mejores cerámicas mesoamericanas, en la que destaca la variedad de su coloración.

En 1938, Gordón F. Ekholm, antropólogo norteamericano detectó en Guasave más de 150 sitios con vestigios prehispánicos. Este enviado del Museo Americano de Historia Natural centró su atención en “El Dorado” lugar cercano a la actual ciudad de Guasave. En este lugar denominado sitio 117, se encontraron docenas de sepulcros dentro de los cuales había numerosos objetos utilizados por los naturales cientos de años antes de la colonización española. Comprobando con esto la existencia en aquel entonces de una cultura avanzada que tuvo contacto con las civilizaciones del centro de México y el suroeste de Estados Unidos.

En el poblado indígena de Bamoa se asentaron los indios nebomes que en 1536 acompañaban al capitán Alvar Núñez Cabeza de Vaca desde la Florida, decidiendo quedarse. Sin embargo, es hasta 1595 que se inicia la pacificación de los lugareños con la designación del padre Hernando de Villafañe, que vuelve a fundar las misiones y sienta las bases de la productividad en esta región.

Guasave sigue siendo hoy en día un enorme labrantío, gracias en parte a los esfuerzos de los jesuitas que hace un poco más de 400 años introdujeron el garbanzo, el trigo y las dulces frutas de Castilla, también el limón ácido, la jugosa naranja y el dátil. Guasave fue visitado por el fraile Hernando de Santarén en 1595, la primera escuela la instaló debajo de un macapule; ese árbol corpulento y frondoso que alegra la campiña guasavense, un viejo hermoso que guarda mil recuerdos y que orgullosamente luce en el escudo del municipio, ya que también bajo sus sombras se plantó la primera cruz del cristianismo. Hernando de Villafañe al ausentarse Santarén que paso a evangelizar a los antropófagos acaxes que vivían en la abrupta serranía de Durango, logró fundar materialmente la población de Guasave, convirtiéndola en una “misión modelo”.

A principios del siglo XIX, Guasave era una directoria política perteneciente al municipio de Sinaloa. El 30 de noviembre de 1916, por decreto del entonces gobernador constitucional del estado, el general Ángel Flores, se elevó a la antigua directoria política de Guasave a la categoría de municipio libre. Este decreto se publicó en la gaceta oficial del gobierno del estado el 5 de diciembre de 1916. El primer Ayuntamiento, nombrado directamente por el gobierno del estado, inició sus funciones el primero de enero de 1917, encabezado por el C. Francisco P. Ruiz, quien se constituyó como el primer presidente municipal de Guasave. d

Principal
Medio físico de Guasave